En la región senegalesa de Kedougou, se encuentra el yacimiento de oro más grande del país.

Además de la presencia de empresas extranjeras que explotan las minas industrialmente, gran parte de la población se dedica a la búsqueda y extracción del oro de manera artesanal. Bajo un sol abrasador familias enteras trabajan en las minas de forma independiente.

La fiebre dorada atrae cada año a trabajadores de todo Senegal, así como de países vecinos. Miles de personas se concentran alrededor de los principales puntos de extracción y trabajan en equipo de manera auto-gestionada. Los poblados mineros crecen a diario, llenos de gente en busca de la pepita capaz de cambiar su vida.

Tras la extracción del mineral, es transportado a las grandes ciudades por comerciantes dedicados a la compra-venta del mismo. Una parte del oro es convertida en lingotes rudimentarios y enviada al extranjero para su tratamiento y posterior venta. El resto viaja a países como Mali de manera ilegal, donde es transformado en artículos de joyería, elaborados en pequeños talleres artesanales.

“Minas de Oro” es la primera parte de un proyecto fotográfico colectivo de gran recorrido, cuyo objetivo es contar la historia de todas aquellas personas cuyas vidas giren en torno al oro, su búsqueda o el comercio del mismo. De esta manera, Senegal y Mali se convierten en la primera parada, con vistas a continuar en otros puntos del planeta, donde la realidad y el futuro de miles de familias están condicionados por este mineral.

*Esta serie se ha realizado en conjunto con el fotógrafo Pablo Parra (www.pabloparra.com)

In the Senegalese region of Kedougou, it’s found the largest gold deposit in the country.

In addition to the presence of foreign companies that exploit the mines industrially, a large part of the population is engaged in the search and extraction of gold in an artisanal way(craftsmanship way). Under a scorching sun, entire families work in the mines independently.
Golden fever attracts workers from all over Senegal, as well as neighboring countries. Thousands of people are concentrated around the main points of extraction and work as a team in a self-managed way. The mining towns grow daily, full of people in pursuit of the nugget that can change their life.

After the extraction of the mineral, it is transported to the big cities by merchants dedicated to the purchase and sale thereof. A part of the gold is converted into rudimentary ingots and sent abroad for its treatment and subsequent sale. The rest of it travels to countries like Mali illegally, where it is transformed into jewelry articles, made in small craft workshops.

“Gold Mines” is the first part of a large-scale photographic project whose purpose is to tell the story of all those whose lives revolve around gold, wether it’s the search or commerce of it. (A partir de aquí ya te digo que no me gusta como está redactado) In this way, Senegal and Mali become the first stop, with a view to continuing in other parts of the planet, where the reality and future of thousands of families are conditioned by this mineral.

 

*This work has been made alongside with the photographer Pablo Parra (www.pabloparra.com)